EL ANÁLISIS

Para no ser vencidos

 

La República
Montevideo, 5 de febrero de 2008


"...Los desafíos de la izquierda se acrecientan con miras a las elecciones nacionales de 2009, desde el momento que el doctor Tabaré Vázquez ha dejado en claro que no va a recorrer el camino de su reelección. En pocos meses el Frente Amplio tendrá que resolver quién es el presidente de la fuerza política y cuál es la fórmula presidencial para los próximos comicios". (La República. Uruguay)

"El 5 de febrero de 1971 nació en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo el Frente Amplio. En la conformación de la coalición estuvieron representantes de las corrientes marxistas de la izquierda, de la democracia cristiana, del batllismo y del nacionalismo, así como ciudadanos independientes.

...La etapa posdictadura mostró a una izquierda pujante, creadora, con creciente anclaje en los más amplios sectores populares y democráticos de nuestra sociedad. Fue en 2004 que el Frente Amplio ganó las elecciones nacionales y ocho intendencias. El progresismo ganó así a la mayoría de los uruguayos, quienes vieron la posibilidad de cambiar las formas de gobernar y realizar transformaciones reclamadas desde muy lejos por militantes políticos y sociales.

Hoy esas transformaciones se están desarrollando con profundidad, pero no siempre con el ritmo que la gente esperaba, aunque hay avances sustanciales en materia de derechos humanos y laborales, se ha superado la crisis financiera de 2002, la Salud está en plena transformación, la redistribución de la riqueza ha mejorado con la aplicación del IRPF, mientras que el poder adquisitivo de la población mejora y se reducen sustancialmente los insultantes niveles de pobreza.

Existe en la dirigencia frenteamplista y en sus bases el más firme convencimiento de que la transformación que reclama el país necesitará de un nuevo gobierno de la izquierda, para volver más impetuoso el proceso de cambios.

Se entiende, a la vez, que en caso de que uno de los dos partidos tradicionales recupere el gobierno, sería la restauración de las viejas políticas neoliberales que dejan librado el destino de los uruguayos a la suerte del mercado.

Ante esta situación de tensión entre quienes quieren que se sigan procesando los cambios y quienes buscan la restauración, los desafíos de la izquierda se acrecientan con miras a las elecciones nacionales de 2009, desde el momento que el doctor Tabaré Vázquez ha dejado en claro que no va a recorrer el camino de su reelección.

En pocos meses el Frente Amplio tendrá que resolver quién es el presidente de la fuerza política y cuál es la fórmula presidencial para los próximos comicios. Estas tareas nada sencillas se tendrán que resolver mientras se sigue gobernando y llevando adelante las transformaciones, estando aún en la agenda de este año la reforma del Estado y la de la Enseñanza, entre otras.

Para cumplir con éxito este desafío el Frente Amplio deberá recurrir a las energías de las multitudes, así como a la serenidad e inteligencia de su dirigencia, que en los últimos dos años no ha estado a la altura de sus responsabilidades.

Una vez más, como en 1971, la izquierda y el progresismo tienen la responsabilidad de potenciar la unidad del pueblo, porque esa es la única forma que tienen para no ser vencidos".

Extracto del editorial del diario La República

 
NEWSLETTER
 
REVISTA DE PRENSA
Enlaces de interésENLACES DE INTERÉS
Guía del ocioGUÍA DEL OCIO
 



 

SINDICACIÓN RSS

INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal  - Publicidad: Magnoliart SCom.  - Programación: Taller Digital