EL ANÁLISIS DE INFOLATAM

Elección en Brasil complica la vida de Lula

 

Infolatam
Brasil, 6 de octubre 2008


"Si en el mejor momento de la economía brasileña, si en el momento en que Lula registra nível record de popularidad, es incapaz de impulsar una candidatura de una política ya rodada, más difícil lo tendrá dentro de dos años para hacerlo con una novata - y sin que se sepa cual será el ánimo de los brasileños, llevando en cuenta que la crisis financiera global que todavía no ha llegado a Brasil, lo hará en algún momento del año que viene".

Las elecciones municipales de domingo en Brasil complican la vida de dos importantes personajes que ni siquiera eran candidatos, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su ministra Dilma Rousseff.
Dilma es sabidamente la candidata "in pectore" de Lula para las presidenciales de 2010. Si no fue candidata, porqué se complica su situación? Porque quedó claro, al menos en São Paulo, la principal ciudad del país (y de América Latina), que el inmenso prestígio de Lula no basta para hacer con que sus candidatos favoritos obtengan una votación correspondiente.

En São Paulo, la candidata del PT (Partido de los Trabajadores, de Lula) era Marta Suplicy, ex alcaldesa de la ciudad y ex ministra (de Turismo) con Lula. Se mantuvo en el primer puesto durante toda la campaña en las encuestas, con alrededor de 40% de las intenciones de voto. Lula se dedicó a apoyarla con determinación. Apareció en mítines de la candidata y en los "spots" de propaganda por televisión. En los días finales de la campaña, el presidente aparecia más de una vez por dia, enfatizando la plena identidad entre él y Marta.

Pero a la hora del voto, Marta no consiguió más que 32%, mucho menos de lo que le daban las encuestas. Peor: quedóse en segundo lugar, perdiendo para el actual alcalde, Gilberto Kassab, que es del DEM (Democratas, nuevo nombre del Partido del Frente Liberal-PFL, que, en São Paulo, nunca tuvo un rol relevante; fue siempre coadjuvante de partidos grandes).

Marta tiene sobre Dilma la ventaja de que posee capital político próprio. Esta fue su cuarta disputa electoral mayoritaria (ganó solo una hasta ahora). Dilma, al contrario, es virgen en elecciones. Por lo tanto, depende exclusivamente de la capacidad de Lula, su padrino, de transferirle cantidad suficiente de votos para ser viable (en todas las encuestas hasta ahora, Dilma no llega a los 10%, muy lejos de los líderes, que son José Serra, el gobernador de São Paulo, Aécio Neves, gobernador de Minas Gerais, ambos del PSDB, la social-democracia brasileña, y de Ciro Gomes, exministro de Lula)

Si en el mejor momento de la economía brasileña, si en el momento en que Lula registra nível record de popularidad, es incapaz de impulsar una candidatura de una política ya rodada, más difícil lo tendrá dentro de dos años para hacerlo con una novata - y sin que se sepa cual será el ánimo de los brasileños, llevando en cuenta que la crisis financiera global que todavía no ha llegado a Brasil, lo hará en algún momento del año que viene, como creen todos los analistas.

Quién se sale mejor en las municipales es precisamente Serra, el líder en las encuestas. Kassab, el más votado en São Paulo, ascendió a la Alcaldia como vice-alcalde de Serra, cuando este dejo el puesto para disputar (y ganar) la gobernación del Estado de São Paulo, hace dos años. Pese a ser del PSDB, Serra apoyó Kassab contra el candidato oficial de su partido, el exgobernador Geraldo Alckmin, que terminó con 22%, em tercero. No estará pues en la segunda vuelta.

El hecho de que Serra haya apoyado un candidato de otro partido indica como las siglas partidarias en Brasil cuentan poco o nada. Otro dato para comprobarlo: en más de la mitad de los grandes municipios en los cuales habrá segunda vuelta (15 sobre 29) un candidato de un partido aliado del gobierno Lula enfrentará otro candidato de partido igualmente aliado a Lula.

Lo que es natural: todos los partidos apoyan Lula, menos PSDB e DEM. Menos clara es la ventaja del otro nome del PSDB, Aécio Neves. Neves consiguió una coalición improbable: su candidato tuvo el apoyo del alcalde de Belo Horizonte (capital de Minas), Fernando Pimentel, que es del PT, el archi-enemigo del PSDB, y pertenece al PSB (Partido Socialista Brasileño), cuyo líder es Ciro Gomes, potencial rival de Aécio en 2010.

¿Confuso, no? Pero lo cierto es que Márcio Lacerda (así se llama el candidato del trio Aécio/Pimentel/Ciro) parecía tener la victoria asegurada ya en la primera vuelta. Pero, terminó con una ventaja mínima (43% contra 41%) sobre Leonardo Quintão (PMDB).

Además de la dilución de las señas de identidad de los partidos, el otro hecho marcante de la votación fue el resultado de los actuales alcaldes: de las 50 ciudades que definieron la elección en la primera vuelta, 36 (72%) dieran la victoria a sus alcaldes. En la mayoría de las 14 restantes, los ganadores son exalcaldes. Claro que los resultados no definen nada para 2010. Fue, como se ve por la reelección masiva de alcaldes, una votación decidida por asuntos locales.

 

 
NEWSLETTER
 
REVISTA DE PRENSA
Enlaces de interésENLACES DE INTERÉS
Guía del ocioGUÍA DEL OCIO
 



 

SINDICACIÓN RSS

INFOLATAM Todos los derechos reservados 2005 Advertencia legal  - Publicidad: Magnoliart SCom.  - Programación: Taller Digital